lunes, 30 de junio de 2014
Enfrentamientos (Capítulo XIII)
Con el transcurso de los días, Pablo comenzó a normalizar su timming laboral. Esa mañana, junto a Alejandro, su mejor amigo y socio, se tomaron el trabajo de revisar caso por caso.
-¿Posta, Pablo? ¿Posta dejaste que todo esto se te acumulara? Antes no eras así, antes eras meticuloso y ordenado, cambiaste bocha desde...- Deslizo Alejandro.
-No, ella no tiene nada que ver, la podés nombrar Ale.-
Respondió con un tono de disgusto, mientras leía con detenimiento el expediente nada más y nada menos que del abuelo de Mía. Alejandro notó el disgusto e intento cambiar el tema mientras hacia mates.
-Che y… ¿Te pudiste coger a Máxima?- Pablo detuvo abruptamente su lectura y mirándolo fijo preguntó
-¿Perdón?
-Lo que oíste. Ya te la garchaste? Como la llevaste a la cena y se la presentaste a todos, que sé yo, pensé…-
-No pienses- lo cortó Pablo- No hables, ni supongas. Máxima es un ser adorable, pero mi único interés en ella es de amistad. Que a vos la pija se te quiera meter en cuanto agujero te cruzas, es cosa tuya. Por cierto… ¿Cuándo vuelve tu novia?
-El fin de semana. Pará! Vos estas pensando que le quiero entrar a Máxima?
-Yo no supongo nada y si le queres entrar, vas a darte duro contra un pared, Máxima, es torta, no tenes chances.
-Hace 2 años que la conozco Pablo, raja la tierra la hija de puta, me dan unas ganas de ponerla en cuatro y llenarla de leche por todos lados.-
Pablo tuvo una sensación extraña respecto a los comentarios de Alejandro, sintió que le cambiaba el humor desapaciblemente. Fue a la cocina, no quería oírlo más, pero Alejandro no sé percato y siguió describiendo la forma en la que deseaba tocar a Máxima.
La ira invadió a Pablo que tomó a Alejandro por el cuello de la camisa
-Escuchame pelotudo, cuando estés delante mío vas a respetarla. No es ni una puta, ni una mina cualquiera. Es mi mejor amiga y es la persona que vive conmigo- dijo Pablo subiendo mucho el tono.
-Pero para, no te pongas así boludo, era un comentario como hablamos mil veces de otras minas- Quiso defenderse Alejandro, cuando notó que Pablo estaba hablando muy en serio
-Pará nada. Te estoy explicando. Si no sabes tener la boca cerrada y la pija guardada con las minas que son mis amigas, lamentó decirte que nuestra amistad se va a ir a la mierda. Ya te dije, cuida los comentarios sobre maxi cuando estés conmigo.
-Para, para, para. Vos estás atrás de ella? Perdoname, no sabía...
-No, Alejandro, no. No seas boludo. Te estoy diciendo que es mi amiga, es la mina que vive conmigo. La respeto y la quiero. Así que guarda la pija o ya sabes cómo termina todo esto. Queres cagar nuestra amistad por eso? Ella es importante para mí.- Inmediatamente Pablo pensó en lo que acababa de decir y se quedó en silencio. Alejandro lo observo sorprendido y a lo único que atino fue a tomar su maletín y su abrigo
-Sabes que, Pablo? Andate a la puta que pario. Poner unas tetas por sobre un amigo, hace mucho que no lo hacías…- Mascullo Alejandro dando el portazo.
Pablo seguía enfurecido a punto tal que arrojo con fuerza el termo contra la puerta del ascensor que se llevaba a su amigo.
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