El teléfono sonaba insistentemente un sábado, a las 8 de la mañan. Pablo, ya estaba levantado y aparentemente no lo pensaba atender.
-Ya no soporto más. La voy a atender yo!
-No te atrevas a levantar ese teléfono. Es mi vieja y no estoy de humor para hablar con ella.
-¿No pensaste en la posibilidad de que quizás ella pudiese venir sorpresivamente y encontrarse con esta escena?- Vocifero Maxi, dejando caer la manta con la que se cubría, como siempre en musculosa y tanga.
-Sí, eso. Bueno mamá es muy conservadora y si, siempre temo que aparezca repentinamente por eso siempre te pido que te vistas ¿Sabés?- Le repetí por enésima vez y me puse a pegarle a la bolsa en el balcón para descargar un poco de energía. Ella se acerco a mi espalda y me rodeo la cintura con sus brazos..
-¿Qué? Te excita verme medio en pelotas?¿Te estás curando de la depresión?- Vocifero burlonamente. Mientras frotaba sus pechos en mi espalda. Sonreí y le respondí.
-Negra, si me calentaras. Créeme que ya habrías notado eso en las sabanas o mi pantalón.
-Si, es cierto- Respiro fuerte y haciendo una mueca, siguió- ¿Tu mamá es muy conservadora?¿ En qué sentido?
-Mamá es muy… Religiosa… No aprobaría ni a palos que estemos conviviendo y ni te cuento el escándalo que haría si supiera que me acuesto con una lesbiana.
-Huy! Que jugoso seria ir a una cena en lo de tu vieja.
Cuando oí ese comentario, no pude evitar recordar que mi hermano estaba a punto de casarse y que la cena de ensayo estaba próxima.
-Hablando de cenas. El sábado que viene es la cena de ensayo del casamiento de mi hermano y yo…bueno... ehhh... pensé que tal vez...no se... podrías ir conmigo…
Maxi, me soltó de golpe y se alejo
-Me estás invitando a una cena casi de gala?
-Básicamente. Si. Bah, si no queres…
-Sí, voy a ir. Siempre me gustaron los retos. -Sonreí y ella no lo dejo pasar.
-Sos muy lindo cuando sonreís, si tan solo no tuvieses un pito. – Suspiro y se mordió el labio inferior –Bueno, vestite y vamos quiero un vestido que te guste. Si, vamos a hacer la típica escena de película romántica, donde la chica que se viste como el cuco, se saca los lentes y es Milla Kunis.
-No me gusta Mila Kunnis.
-¿Cómo que no te gusta Mila Kunnis? ¿Estás seguro que sos heterosexual? Si queres te presento un amigo. Tengo uno rubio, hermoso.
-Me gustan más las morochas tetonas.
-No mientas, yo no te caliento.
-Me falto decirte que las morochas lindas, y que preferentemente les guste esto- Y me agarre la entrepierna. Sabia que eso la divertía, no era una mujer común.
-Idiota.
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