lunes, 18 de agosto de 2014

Incógnitas (Capitulo XIX)

“Como si se pudiera elegir en el amor. Como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio... Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto” ― Julio Cortázar 
 Pasaron dos semanas desde el regreso de Mía, las mismas dos semanas que pasaron para Maxi de no saber de Pablo, salvo por los emoticones de corazoncitos que mandaba por Whats app. Fue entonces cuando Máxima entendió que era hora de madurar ciertas decisiones. 
-¿Qué haces negra? – Se oyó una voz adormecida de Pablo. -¿Por qué no venís a la cama? Son las 3 de la mañana ¿Qué son estos libros? Microbiolog… -Máxima le arrebato el libro de las manos. De la misma forma comenzó a recoger los que estaban desparramados sobre la mesa. 
 -¿Nunca te enseñaron que es de mala educación interrumpir a alguien en su santuario? 
 -Estás… ¿Estudiando? ¡Me muero! ¿MICROBIOLOGIA? - Dijo Pablo levantando la voz en un tono casi bromista. 
 -Estoy terminando mi tesis para el doctorado ¿Tanto te sorprende? 
 -¿Doctorado? Okey, sí. Estuve ausente estas dos semanas, eso no justifica que andes comprando títulos ilegalmente - volvió a bromear, deteniendo su mirada en el rostro perturbado de Maxi.- ¿Te cortaste el pelo? ¿Ese tatuaje es nuevo? ¿De qué es tu titulo? 
 -Estúpido, no me compré ningún título. Me recibí de médica el año pasado, tengo un lindo I.Q. que me permite aspirar a un doctorado si me lo propongo. Me corté el pelo hace diez días, me tatué esta semana . Soy médica generalista y vos sos un pelotudo que no presta atención a nadie más que tu ego feliz - dijo Máxima pegando un portazo que hizo temblar las paredes del departamento. Pablo no sabía cómo reaccionar ante semejante declaración aunque de todo lo que Maxi dijo sintió un pinchazo justo en su “ego feliz” 
 -¿A dónde vas? ¿Qué quisiste decir con lo de “ego feliz”? - la siguió Pablo. - Abrime esa puerta Máxima. No sé por qué te ofendes, el ofendido debería ser yo que me boludeaste todo este tiempo cada vez que decía que estudies. ¿Qué significa lo de “ego feliz”? – Gritaba Pablo parado frente a la puerta. 
 -NO QUISE DECIR NADA Estás hecho un pelotudo. ANDATE, NO ME HABLES, ESTOY DE MAL HUMOR - respondía Máxima desde el otro lado de la puerta. 
 -¿HAY ALGO MÁS QUE ME HAYAS OCULTADO? NO SÉ. ¿TE LLAMAS MÁXIMA GUEVARA POSTA? NO ME PIENSO MOVER DE ACÁ HASTA QUE ME ABRAS. 
 -ENTONCES TE VAS A QUEDAR AHÍ HASTA EL AÑO QUE VIENE. Y SÍ, ME LLAMO MÁXIMA GUEVARA. MAXIMA WALKIRIA GUEVARA SCHUTTER. 
 -¿WALKIRIA SCHUSTTER? Tenés un nombre y apellido Alemán y tenés razón, soy un pelotudo. Te tuve abandonada estas dos semanas, es solo que… Ella apareció y me llevo puesto, no sé, es como si no tuviese voluntad, cuando me mira me siento desnudo, expuesto, prisionero. - El tono de voz de Pablo se tornó entre melancólico y confuso.- Me siento un forro, vos sos tan especial para mí y sentí mucha conexión entre nosotros en esa cama. No entiendo por qué hago esto. – Máxima sintió la angustia en la voz de Pablo, lentamente abrió la puerta y se encontró con esa mirada transparente que él solía llevar. 
 -Vení, me parece que necesitas desahogarte y sí, hubo una conexión entre nosotros las dos veces que cogimos, pero era porque ambos teníamos necesidades básicas insatisfechas, estábamos calientes, nos conocíamos y la intimidad no era algo lejano a ninguno de los dos, lo nuestro solo fue eso Pablo.- Él tragó saliva sin quitar la mirada de los ojos de Máxima. 
 -¿Vos decís? - Preguntó con cierta decepción. 
 -No solo lo digo. Estoy segura. Mi sexualidad sigue estando muy definida, no dejaron de gustarme las mujeres solamente porque cogí con vos. –Respondió Máxima con una sonrisa un tanto irónica mientras en su interior una lucha sin cuartel se abría paso.- Además eso que describiste que te pasa con Mía es normal. Así es el amor… Cortázar lo expresó re bien cuando dijo “Como si se pudiera elegir en el amor. Como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio... Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto” O Alejo Salem, que en su poema “Se te acusa” tiene un fragmento que para mí es glorioso y dice “O por la forma de sacarme la fuerza, de sentir que me hundo aunque apenas me mires, por la descarga que me perturba en cada beso, por la manera de ponerme de rodillas y dispararme en la cabeza cuando hablamos.” El amor es así Pablo, es un arma cargada con una sola bala y somos nosotros los que elegimos si queremos ser ejecutados. El amor te eleva, jamás te somete. Llega un día y te traspasa, te nubla los sentidos, te da alas, te deja expuesto, desnudo, pequeño y lo tuyo con Mía es amor… Y lo entiendo porque es lo que yo sentía con Lucía.-  Pablo se quedó en silencio. Se sintió tan reflejado en las palabras de Máxima… ella lo entendía, lo entendía más que nadie y eso lo confundía. 
-No sabía que eras poeta, Walkiria Schuster. 
 -Ves que sos un pelotudo? Te hablo en serio y te hacés el gracioso. 
-Ya sé y te lo agradezco infinitamente. - Respondió Pablo y por acto reflejo, inercia o tal vez amor, intento besarla. Sin embargo Máxima, completamente reacia respondió: 
-No chabón ya está. Vamos a dormir.- Mientras se cubría con el acolchado. 
-¿Me perdonás por haberme burlado de vos hoy? 
-Si Pablo, te perdono. Durmamos ¿Querés? 
-Te quiero mucho, Maxi. Me gusta mucho como te queda ese corte de pelo. Estás linda y sos más linda porque sos inteligente. 
-Yo también te quiero Pablo. -Contesto dándole la espalda.- Ah, por cierto. Mañana me mudo.-le dijo Maxi, acariciandole el pelo y sintiendo que su mundo se deshacia por dentro y aun sin saber porque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario