lunes, 12 de mayo de 2014

Pequeños detalles (Capítulo VI)

Ya pasaron más dos semanas desde que Maxi se mudo. No se como la aguanto todavía. Es muy desordenada. Le chupa un huevo todo, anda en bolas siempre que puede aunque yo este adelante de ella y ya le dije mil veces que no lo haga, no porque no me guste, es hermosa, flaca, lindas tetas, culo paradito, es exactamente por eso que le pido que no lo haga, esta buenisima.
 Me desperté y ella todavía estaba durmiendo, como de costumbre, le gusta quedarse remoloneando en la cama lo más que pueda para después salir corriendo.
-Queres que te prepare el desayuno? Ayer lo hiciste vos, y por más agradecida que seas, me gusta mimarte un poco, acordate que vivís conmigo. Aparte te podes quedar un rato más en la cama.
-Dale, me encantaría. Aprovecho para ir a bañarme.
-SACATE LA ROPA EN EL BAÑO Y VESTITE ANTES DE SALIR. Por favor te lo pido.
-Si papá, quedate tranquilo. Es que es la costumbre, pero lo voy a hacer.- Me dijo mientras se acariciaba el tatuaje del brazo izquierdo. Tenia un tatuaje que le ocupaba casi todo el brazo. Note que era una costumbre que tenia cuando se ponía nerviosa o necesitaba pensar, como que la alejaba de todo el mundo cada vez que lo acariciaba.
Prepare el desayuno, como era costumbre. Abundante y con mucha fruta. Maxi siempre se queja, me dice que ella no es un conejo para andar comiendo tanta fruta, pero ya le dije que ese culo no se va a mantener así por siempre. Le dije si podía ordenar un poco cuando volviera de trabajar, así me podía acomodar un día sin tener que juntar sus cosas del piso.
En el camino al laburo me cruce con Alejo. No lo veía desde la fiesta, cuando conocí a Maxi. Le dije que nos viéramos cuando salia de laburar, ya estaba llegando tarde porque Maxi no salió del baño a tiempo. 
El día estuvo tranquilo, Ningún caso raro ni nada de eso.
Nos encontramos en un bar cerca de casa. Nos tomamos unas cerveza mientras nos contábamos que había pasado esas semanas. 
No me voy a olvidar más de su cara cuando le dije que Maxi se habia ido a vivir conmigo.
-Qué? En serio me decís? Que se metió en la cabeza Pablo? Vos tenes que buscarte una mina para coger, dejate de joder. No te pues mudar con una torta boludo. No le moves un pelo, no te la vas a coger ni en pedo.
-Es que no la quiero para coger Ale. Vos sabes todo lo que pase con Mía, te lo conté bien. Bueno, no quiero coger con nadie ahora. Solo me sentía solo, ella también, y si es una locura. Ni en la historia más loca alguien haría algo así, pero ya lo hicimos y hace como 20 días que vivimos juntos.
-Yo no te la puedo creer. No me cabe en la cabeza, posta. Pero bueno.- La cara de Alejo se transformo cuando escuchó eso. Inmediatamente, siguió -No sabes, no digas nada por favor, porque me matan. Conocí a una mina hace unos días, en la calle, estábamos en un kiosco y nos pusimos a charlar de la nada de huevadas. Resulta que nos caímos bien, tan bien, que terminamos en un telo. No se como pasó. Sabes que amo a Sandra y jamás le haría algo así, pero fue inevitable Pablo, que hago?
-Uh boludo, no se que decirte. Se vieron una sola vez?
-Si, no paso más que eso. No tengo su numero ni nada, pero el hecho es que me siento re mal, no se como mirarla cuando vuelva del viaje. Sabias que se fue con Lucia, no?
-En serio? No, no sabia nada, Maxi no me dijo.
-Creo que ella no sabe, pero bueno.
La charla siguió un poco más, pero cambiamos de tema y nos fuimos, cada uno por su lado, prometiendo que nos íbamos a ver más seguido. 
Llegue a casa y me sorprendí porque estaba todo ordenado, como si Maxi no estuviera en casa. No aguante y mientras me iba sacando la ropa, la iba tirando por el comedor. Me distraje extrañando su desorden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario